PORQUE DEBEMOS HABLAR DE CONSUMO RESPONSABLE Y ECOMODA?

Hemos hablado mucho de la manera como la Industria Textil calladamente ha estado involucrándonos en un modelo de desarrollo subversivo y hasta mezquino donde ganan unos pocos mientras la mayoría, productores y consumidores nos llevamos la peor parte. Pero frente a esto que pareciera nos pone contra la pared ¿Qué podemos hacer?

Primero que todo es de aclarar que el consumo de productos y servicios dentro de una sociedad es un ciclo normal que mantiene vivo el ecosistema, el problema surge cuando éste excede los umbrales y se convierte en consumismo, que tiene como desencadenante la degradación ambiental, contaminación, cambio climático, desforestación, deterioro del suelo y el agua entre otros; así como para la población menos favorecida se crea una brecha de difícil acceso a los bienes, recreando un panorama contraproducente para el bienestar de las personas involucradas. Lo que no se nos ha dicho de manera clara es que nosotros tenemos la capacidad de elegir qué compramos, qué usamos, qué calidad exigimos e incluso qué preferimos producir de manera propia y artesanal antes que seguir en una línea de compras irracionales.

Pero ¿Qué es consumo responsable? ¿Cómo podemos ayudar manteniendo un modelo de vida sostenible? ¿Qué es Eco-moda? Bueno estos son conceptos amplios que no pueden ni deben tratarse de manera superficial pero cada uno va ligado intrínsecamente a los otros porque definen la manera como una sociedad se comporta. El Consumo Responsable no es solo comprar para satisfacer las necesidades básicas propias y de la empresa, si no adoptar un cambio de hábitos de consumo donde se considere el impacto ambiental desde el punto de vista del ciclo vital del producto, valorando sus procesos de producción, transporte, distribución, consumo y residuo del mismo. Considerar las empresas que respeten el medio ambiente y los derechos humanos de las personas que trabajan con ellos otorgando una paga justa y un tiempo laboral que mejore su calidad de vida.

Actualmente mucha gente se siente impotente frente a las grandes decisiones de multinacionales que no toman medidas para evitar que sus procesos tengan un menor impacto ambiental, y también ante la falta de medidas gubernamentales que ayuden a preservar los recursos naturales y el bienestar de las personas al mismo tiempo; sin embargo es desde nuestra pequeña perspectiva donde podemos generar un cambio; cuando hacemos valer nuestro derecho a elegir y exigir lo que consumimos; por ejemplo tener una vida sostenible no solo es salir a marchar por las calles pidiendo soluciones a otros, en realidad la solución está en nuestras manos; cuando decidimos comprar solo en la medida de nuestras necesidades básicas, cuando elegimos productos de la canasta familiar producidos con la menor cantidad de químicos posibles, cuando reusamos, reutilizamos, recuperamos y compartimos nuestros bienes y servicios con otros; aun cuando intercambiamos conocimiento estamos ayudando al mejoramiento de la vida de muchas más personas.

Ahora bien ¿Qué podemos hablar del consumo de ropa? Durante algún tiempo hemos visto ya los impactos negativos que las textileras han generado en el mundo pero seguimos pensando que Eco-moda, es comprar ropa hecha de algodón orgánico únicamente, como en Colombia no producimos ni conseguimos este tipo de algodón aun, entonces, ¿No podemos hacer nada? Claro que sí! La Eco-moda implica más que eso:

  1. Comprar a empresas con un ambiente laboral responsable y ético, donde las condiciones de trabajo sean dignas y sobretodo preferiblemente que sean industrias nacionales.
  2. Elegir productos de fabricación artesanal hechos a mano que conserven las tradiciones ancestrales, así estarás también ayudando a la manutención de miles de familias que viven de la pequeña producción.
  3. Rechazar las prendas de producción en masa y desechables, es decir elegir calidad y perdurabilidad en el tiempo.
  4. En lo posible exigir fibras provenientes de materias primas orgánicas o que generen el menor impacto ambiental posible, ejemplo evitar las fibras sintéticas como Poliéster, Nylon, Lycra, acetato, Rayón y Tergal las cuales tienen largos periodos de degradación.
  5. Promover la elaboración de piezas a partir de elementos reciclados o reutilización de prendas ya usadas y en buen estado.
  6. Generar el menor impacto ambiental posible.
  7. Donar la ropa que ya no utilices para brindar un mejor acceso a otros y dar un mayor aprovechamiento de las prendas hasta su ciclo final de vida.
  8. Al momento de comprar, pregúntate si realmente lo necesitas, si lo quieres como vas a darle un buen provecho, si vale la pena por la calidad y el precio.
  9. Saca cuentas si comprar barato compensa el tiempo de uso, una prenda que dura menos de 6 meses en realidad te sale más cara a ti y al planeta de lo que realmente piensas.
  10. Práctica el trueque de ropa con amigos y otras organizaciones no te dejes llevar por las creencias que nos impone el capitalismo y la sociedad, salte de los esquemas y veras cuantos tesoros encontrarás, estas prácticas incluso ayudan a conectar las personas y a retomar valores humanos que hacen falta en la sociedad hoy.

No necesitamos creer que vamos a Salvar el Planeta esa es una visión demasiado ambiciosa, pero basta con generar un pequeño cambio en nuestras vidas que afecte nuestro entorno y si cada 10 personas hacen las cosas diferentes y luego otras 100 y otras 1000 y así sucesivamente, pronto estaremos a tiempo de preservar nuestra existencia.

“las pequeñas cosas son las responsables de los grandes cambios”

 

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