La Ropa También Afecta Los Océanos.

No podemos dejar de seguir hablando de los peligros inminentes que representa los efectos contaminantes de toda la cadena de producción de la Industria Textil; Los informes de Greenpeace alertaron desde hace una década la utilización de químicos tóxicos en la ropa tales como: PFC (per- y poli- fluorocarbonos) para impermeabilizar las prendas sobretodo deportivas; estudios recientes afirman que este compuesto una vez entra en contacto con el medio ambiente no se degrada fácilmente, se dispersa rápidamente y puede incluso formar parte de la cadena alimentaria lo que lo convierte en un factor de riesgo con consecuencias irreversibles.

A pesar de esto la contaminación de las prendas no solo se queda en la fabricación, muchos de los micro-plásticos contenidos en el nylon, poliéster y demás materiales sintéticos siguen saliendo lavada tras lavada llegando a los ríos y mares del Mundo que combinados con los químicos, colorantes y fosfatos PO3 contenidos en los detergentes y otros productos de limpieza que utilizamos, son un coctel explosivo para nuestros océanos; el silicato de sodio y los fosfatos por ejemplo ayudan a extinguir el oxígeno del agua matando la fauna marina existente. De esta manera sin saberlo millones de personas en el Mundo estamos destruyendo nuestros océanos, la mayor fuente de vida del Planeta; siendo estos los mayores productores de oxígeno, además de absorber la mayor parte de emisiones de carbono, regular el clima y contener una gran cantidad de especies vivientes necesarias para el equilibrio del ecosistema.

De la misma manera que todo el plástico de las botellas de detergentes que han ido a parar a las aguas del planeta las prendas también están siendo arrojadas a vertederos de basura acuáticos, matando a miles de animales que se comen estas micro partículas contaminantes y como parte de un ciclo muchos de estos vienen a parar a nuestro estómago. Por eso es tan importante aprender a cuidar nuestras prendas, comprar ropa de materiales biodegradables y con la menor cantidad de tintes posibles; pero sobre todo reducir los ciclos de lavado para disminuir también el gasto de agua; utilizar detergentes ecológicos muchos de ellos desarrollados en la última década como otros rescatados de tradiciones ancestrales tales como la Nuez de lavado, la cual es una fruta de un árbol que crece en Nepal llamado Sapindus Mukorossi que protege el medio ambiente y es tan eficiente como los detergentes tradicionales; igualmente el bicarbonato de sodio mezclado con un poco de vinagre de manzana son excelentes para lavar las prendas sin dañarlas.

Recomendable también reducir la cantidad de veces que se lavan las prendas, con esto se alarga el ciclo de vida de las mismas; no poner la lavadora con una única prenda puesto que ésta consume bastante agua y energía; los ciclos deben ser cortos y en lo posible recolectar el agua sobre todo de las últimas lavadas para reutilizar en otro tipo de actividades tales como regar el jardín, baño o simplemente aseo de casa.

Los pequeños cambios de hábitos hacen una gran diferencia para el entorno.

Posted in BLOG and tagged , , , , .